El arreglo personal es la carta de presentación silenciosa que le dice a los demás mucha información sobre ti mismo. Hace referencia al estado de nuestra autoestima y a la valoración que creemos merecer.

El cuidado que le damos a los detalles no sólo debe hacerse cuando pedimos un trabajo, sino cuando estamos en él. Incluso podemos decir que es una inversión que hay que dedicarle tiempo y paciencia.

Te decimos a continuación algunos aspectos que siempre deben estar impecables en tu día a día.

Cabello:

Aunque parezca como las palabras que te decía tu madre: ¡peínate! Nada desarregla más tu arreglo personal que un cabello alborotado que parece que despertaste y te saliste a la calle. Puedes pedirle a tu estilista que te haga un corte fácil de manejar y no necesites mucho tiempo para peinar.

Rostro:

Tanto hombres como mujeres, debemos cuidar nuestra cara de imperfecciones y vello facial indeseable. Consulta con un dermatólogo para que te asesore con los productos que son mejor para tu tipo de piel y el protección solar que necesitas.

De acuerdo a tu estilo puedes ver si necesitas invertir en una depilación (con cera, láser, pinzas, rasuradora o rastrillo) en algún salón de belleza, spa o barbería. Así no tendrás que preocuparte por sentirte desarreglado.

En caso del maquillaje, ya es una cuestión personal que depende de cómo te sientas mejor. Aunque recuerda la frase: menos es más.

Uñas y Manos:

Si has tenido la oportunidad de ver las manos de los demás, te darás cuenta que dice mucho de sus (malos) hábitos y el tiempo que les dedican. Unas manos ásperas con uñas descuidadas emiten un mensaje diferente que si ves a alguien con las manos suaves y que tienen manicura.

Olores:

El olor corporal y el mal aliento  son aspectos importantísimos que notan inmediatamente los que te rodean. Aparte de tus hábitos de limpieza cotidianos como el baño; investiga si el desodorante que utilizas es el adecuado para ti y si la colonia o perfume que usas queda con tu personalidad y aroma.

El cuidado de tu ropa:

Suponiendo que los aspectos que te describimos anteriormente están bien, tu ropa y  accesorios pueden arruinar todo tu cuidadoso look. Aquí debes fijarte en que las prendas estén en excelente estado y que no existan arrugas que podrían transmitir el mensaje de “descuidado” con letras grandes. Mientras que los zapatos estén limpios y no lleves demasiada joyería encima.

Parecerán nimiedades, pero lo cierto es que estos detalles sirven para darte mayor seguridad y son excelentes herramientas para venderte ante los demás. No siempre acertarás, pero con el tiempo desarrollarás un sentido único que te definirá y separará del montón.

Artículo: bumeran.com.mx

Imagen de portada por: Alexandr Ivanov en Pixabay