Existen  personas que aparecen en nuestra vida, nos ayudan a crecer, personas que dejan huella de manera especial, son oportunidades que la vida nos regala, ya que dentro de la convivencia, vamos enriqueciéndonos y recibiendo apoyo incondicional y moral.

Veamos en todo una oportunidad para cambiar, para crecer y sobre todo para experimentar nuevas cosas dentro de nuestra vida.

Muchas veces dejamos pasar las oportunidades que se nos presentan a lo largo de nuestra vida y cuando queremos remediarlo, ya es demasiado tarde, lo que deseamos ya no está disponible.

Vivamos en total agradecimiento, siempre para beneficio personal, no dejemos escapar las oportunidades que la vida nos regala, mejor aprovechémoslas porque nos sirven para crecer como personas.

Al no querer tomar riesgos dejamos pasar muchas cosas entre ellas, el amor, la familia, un empleo, unas vacaciones, comprar una casa,  hasta tomar un rumbo diferente de vida.

El futuro es incierto y es por eso que muchas veces causa miedo, nos frenamos y no arriesgamos, mostramos temor a lo desconocido y cuando aparece una oportunidad nos cuesta trabajo decidir hacia dónde iremos.

Pero estas oportunidades  nos ayudan a crecer,  madurar,  cambiar comportamientos nocivos, por acciones positivas.

Hay quienes consideran que las mejores oportunidades son aquellas que conllevan algún riesgo, porque hacen que dejemos de lado nuestra zona de confort y apostemos por cosas nuevas, aventuras que nos llevarán a tomar mejores decisiones para nuestro crecimiento interno.

Cuando aparece una oportunidad en nuestra vida tratemos de dejar de lado nuestros miedos, enfoquémonos mejor en mirar hacia adelante, tomemos riesgos, atrevámonos a experimentar, no, nos quedemos con la incertidumbre de saber qué hubiera pasado, mejor vivamos.

Nuestro pasado como individuo nos define, lo vivido nos ayuda para analizarnos y hacer consiente el porqué de nuestros comportamientos, si algo fallo antes, quizá ahora resulté y nos dé una mayor satisfacción.

Si la decisión que tomaste era la incorrecta, no desistas, no fracasaste, sencillamente continúa adelante, aprende de tus errores y lánzate a buscar nuevas experiencias.

No dejes escapar los momentos, instantes que la vida te regala, las oportunidades se presentan muchas veces una sola vez y si no tienes la capacidad de tomar decisiones adecuadas, puede que termines atormentándote toda tu vida.

Por: Andy Cornejo

Imagen de Pranav Tewari en Pixabay