Si nunca has preparado un presupuesto o un plan mensual de ingresos y gastos, esta es la sección que debes utilizar SIEMPRE como referencia personal.

La palabra presupuesto quizás es desconocida para tí pero iré paso a paso explicando cómo puedes hacerlo.

El presupuesto es un plan que realizas mensualmente en donde supones de anticipado los ingresos que vas a recibir y los compromisos y deudas que vas a pagar. Presupuesto= pre-suponer.

Lo primero que debes hacer es conseguir la herramienta de trabajo que vas a utilizar para planificar y guardar tu presupuesto mensualmente. Puedes utilizar una hoja de cálculo en el programa Excel, una libreta (cuaderno), tu Ipad, tu computadora, tu celular, etc. Lo primero que estableces e identificas son los ingresos fijos que vas a recibir. Ejemplo: nómina laboral, algún ingreso por contrato de servicios fijos, ingreso por pensión, ayuda social, dividendos de inversiones, etc. Luego identificas los ingresos variables tales como: ingresos por servicios prestados «freelance», ingresos pasivos que recibirás vendiendo productos, artículos, promociones, ect.

Después de anotar todos los ingresos, debes identificar los gastos fijos que son de prioridad tales como: pago de hipoteca o alquiler, pago del automóvil, pago de utilidades (servicio de agua y luz), seguro del auto, seguro médico, mensualidad de colegio, ect.

Ahora, identifica los gastos variables y los secundarios, de los cuales habrá algunos que puedes prescindir de ellos. Dentro de estos gastos se encuentran: compra de alimentos, ropa, gasolina, transportación, medicinas, teléfono, préstamos, tarjetas de crédito, ir a cenar, cine, regalos, fiestas o actividades sociales, membresías de gimnasios o clubes, deportes, suscripciones a servicio de cable, revistas, cigarrillos, bebidas alcohólicas, servicio de internet Hi speed, etc.

El próximo paso a seguir es analizar y elegir los gastos que puedes eliminar y los que no, dentro de tu situación. Recuerda: cada situación es personal y distinta. Lo importante es saber identificar en dónde estás gastando el dinero innecesariamente para que puedas manejar responsablemente tu situación financiera.

Este es un ejemplo de un presupuesto: (crédito: preahorro.com)

Resta y calcula los ingresos contra los gastos mensuales. Verás claramente si ganas más de lo que ingresas y cuánto dinero te sobrará cada mes para poder ahorrar. Lo recomendable es siempre ahorrar el 10% de los ingresos. Ahora que ya tienes toda la información organizada y realizaste el cálculo de la resta, sólo debes analizarlos y ver cuáles son los gastos que quieres reducir. Dedica un poco de tiempo a pensar en tus prioridades. Hay gastos que no se podrán eliminar, pero se pueden reducir. Identifica los gastos que puedes vivir sin ellos. Lo importante es: establecer prioridades en orden de importancia, para encontrar los gastos que realmente cuentan.

No olvides que: «para comenzar, necesitas una buena planificación, paciencia y un buen análisis de cuáles son tus gastos recurrentes. Es importante que empieces a controlar tus finanzas para conseguir los objetivos que quieres.»